Déjame que te quiera
así calladamente,
sin ansias, sin palabras,
sin inquietud.
Como humano que muere
en el azul.
Como una melodía,
que se olvida.
Sin risas estridentes
de alegría,
sin llanto quejumbroso
en el dolor.
quieta ahogadamente,
sin voz.
Que sea en mi ternura
como el eco
de dos alas que vuelan
a lo lejos.
Como sombra perdida
en el corazón.
Déjame que te quiera
silenciosamente.
sin ansias, sin palabras
¡Así¡
Autora: María Cristina Menares (chilena)